14 / 11 / 2025
Tras una época en la que el acabado blanco ha dominado las preferencias de los usuarios en mobiliario de cocina, una nueva tendencia indica que cada vez resulta más habitual optar por colores vivos a la hora de amueblar esta estancia, buscando un resultado singular y adaptado a gustos y necesidades concretas.
El color incide de manera directa en el estado de ánimo de las personas, despertando distintas emociones. Los tonos verdes aportan una sensación natural que dota a los espacios de una atmósfera tranquila y sosegada. Los tonos rojizos transmiten calidez, riqueza y profundidad, contribuyendo a que las cocinas se muestren más acogedoras y personales. Los tonos azules, por su parte, cuentan con una paleta diversa que puede evocar desde frescura y calma en sus matices más pastel, hasta elegancia y sofisticación en aquellos más oscuros.
Las posibilidades en este sentido son prácticamente ilimitadas, ya que Santos puede lacar los frentes de sus cocinas en cualquiera de los miles de colores de las cartas RAL y NCS. Las lacas empleadas en este proceso recubren toda la superficie del frente, ofreciendo un aspecto visualmente uniforme, sin cantos ni zonas de unión. Además, se trata de productos muy resistentes a la suciedad, el deterioro y la humedad ambiente.